miércoles, 30 de septiembre de 2020

Obediencia perfecta

 Por: Angie Camila Arévalo 



MORAL, FE, SANTIDAD E INSTITUCIONES. 


Perspectiva de los espectadores

La perspectiva del bien y el mal es una construcción dada a partir de nuestro contexto. Un infante apenas empieza a distinguir este delgado pero estricto limite, fronteras que imponen las figuras de autoridad con sus actos y que los niños replican casi que por inercia. Nuestro concepto de la normalidad depende de esta base fundamental del crecimiento. La manipulación por parte del obispo y a su vez de la iglesia en general, incide de forma tal en el contexto de Alfonso que pasa de forma inadvertida, teniendo en cuenta el nivel de ingenuidad e inocencia quizá existente gracias a su corta edad y a la vez a la época en la que ocurrió el suceso, no es extraño que él asumiera un rol de sumisión, así como todos los demás niños que se vieron afectados. Por mucho tiempo (y quizá hoy en día) fue el modo más discreto en el que podían ocultar su verdadero rostro lleno de perversiones y actos injustos derivados de un largo ciclo de maltratos psicológicos y agresiones sexuales, pues como se puede ver al final de la película, indirectamente se expone una practica que se replica generación tras generación en la que con el tiempo es normalizada, aceptada.

De a poco, se involucra en sus vidas (en los niños) un sentimiento de admiración hacia la autoridad (los lideres católicos) esto es claramente conveniente para aquellos que se aprovechan y usan a su beneficio la ingenuidad y maleabilidad de sus estudiantes, acto que se ve reflejado a lo largo de la película como los diferentes niveles de obediencia, en los que los seminaristas se resignan y se inclinan por adaptarse ante su nueva realidad a tal punto en el que acaban aceptándolo y al final de su experiencia lo concibieran incluso como algo agradable, finalmente acabarán defendiendo e implementándolo como ideal “sagrado”, continuando con el ciclo, como se espera de ellos.

          Un entorno restrictivo y opresor extiende aquella manipulación incluso a las figuras “protectoras” de los niños, los familiares fueron cegados ante una falsa sensación de seguridad, pues para su perspectiva era inconcebible que su figura de pureza y bondad pudiese cometer un acto que generara contrariedad hacia lo establecido ante Dios y la iglesia. La negación incide en estos actos como un escudo para ocultar la verdad, porque para una persona encomendada a un camino tan estricto, una acción tan despreciable como la pedofilia sería una gran mancha en su sagrado manto de perfección. Como resultado, omiten e ignoran cualquier inconsistencia que ponga en riesgo la imagen del grupo religioso al que pertenecen por evidente que sean las pruebas. La iglesia inflexible no está en disposición de aceptar la gravedad de tal problema interno y  mientras no se cambien los estatutos de las formas clásicas de enseñanza e incluso en cuanto a lo referente a las restricciones en la vida personal de los líderes (el matrimonio y otros limites familiares que le impiden a los sacerdotes católicos tener vidas normales, plenas) que son fundamentales para evitar ese tipo de acontecimientos que generan traumas irreparables en los infantes y un gran desprestigio para la entidad católica. 

Reflexión filosófica

A la hora de analizar desde una visión más profunda la película mexicana, se puede percibir fácilmente desde el inicio que se trata de una institución caracterizada por el abuso de poder específicamente de los sacerdotes con los seminaristas. Se ve cómo la institución se sirve del poder eclesiástico para llevar una imagen moralmente correcta ante los demás, es decir, crean una suerte de máscara con la intención de asemejarse a aquel ser divino al cual sirven y dirigen cada una de sus “obras”.

El filme no necesitó de imágenes explicitas, sino por el contrario situaciones emocionales fuertes que evidenciaron la crueldad de la institución, pues es aún más claro vislumbrar como el tema de la pederastia prima en toda la película, pues, el alto mando de la élite (obispo) ordena a sus “sucesores” un tipo de búsqueda entre los más jóvenes para que hagan parte de la misma, orden que utiliza como ventaja para el crecimiento de aquella institución, pues, estos niños no se encuentran en una edad adecuada, una edad en la que tengan la plena consciencia de sus actos, o un tipo de libertad sobre una vocación la cual según sus supuestos no debería ser impuesta y mucho menos ser recompensada y/o pagada con servicios carnales por parte del “alto mando”, el ejemplo más claro está en la relación que se dio entre ambos protagonistas, el seminarista “Alfonso Herrera” y el Obispo. En principio existió una suerte de deseo por parte del hombre mayor hacia el joven, y poco a poco lo encamino a lo que podríamos llamar un “proceso educativo” bajo la consigna de la obediencia estricta hacia un ser divino, que análogamente sería Dios, y este obispo es entonces la representación mas clara de aquel ser divino.

Ahora bien, con lo anterior sabemos que existe una figura que ciertamente llama la atención en toda la situación y es el obispo encargado de todas las operaciones realizadas en el lugar, “Ángel de la cruz”, quien en principio y como se mencionaba anteriormente, aparentaba una figura paternal y admirable en tanto que servía de manera fiel a dios, y encaminaba a sus seminaristas al mismo “buen obrar”, en el transcurso de la cinta su comportamiento no parece del todo correcto, sino que  conforme avanza el tiempo, se detecta lo que podría llamarse una doble vida.

            Su comportamiento, puede relacionarse de manera más sencilla con el artículo de la revista mexicana “Bajo la bandera de Lucifer. Una hipótesis teológica sobre Marcial Maciel a la luz de la meditación ignaciana de Dos banderas. Hacia una necesaria reforma eclesiástica y legionaria”, en la cual hacen especial énfasis en las relaciones trascendentes, relaciones positivas o negativas del ser humano con Dios, estas mismas se encuentran de manera casi que intrínseca en los ejercicios espirituales de san Ignacio, un proceso metódico de oración meditación e introspección que posibilita la búsqueda de la voluntad de Dios. Su objetivo consiste en lograr una libertad interior para no dejarse influir por inclinaciones peligrosas, en todo este proceso se entrevé la existencia de las dos banderas; la bandera de Cristo y la bandera de Lucifer. Está claro, que esta primera bandera se caracteriza por el proceso del desprendimiento de lo material se encamina a la humildad en pos de la búsqueda de una vida virtuosa, por el contrario, la bandera de lucifer busca complacer todos estos deseos carnales y de posesión material.

            En todo este camino, se entiende que el hombre puede guiarse mediante su accionar a una de estas dos banderas, el supuesto entonces en el caso específico del obispo “Ángel de la cruz” ha de ser, que por ser una figura religiosa de ejemplo debe guiarse siempre bajo la bandera de Cristo, sin embargo su accionar parece más un péndulo entre ambas banderas, su vida figura en el pecado, en complacer todos sus deseos carnales aprovechándose y refugiándose ante los demás en la bandera de Cristo, toma aquella imagen moral que debería seguir desde un principio como un disfraz para facilitar su crecimiento como imagen divina, y no contento con esto, incita de manera clara a quienes le son fieles, para que este proceso continúe. Hace uso de la obediencia como parte fundamental de su accionar.

            La obediencia, si que hace parte de la bandera de Cristo, de aquella persecución de la vida virtuosa, sin embargo el obispo la transfigura a tal punto de manipular psicológicamente a los más jóvenes para que olviden los principios virtuosos que hasta el momento pudieron haber desarrollado, y cumplan entonces los demandados por aquella figura de Dios. La posición de los niños es sumisa, que no ha de ser cuestionada precisamente porque tienen un ideal que difícilmente logran poner en cuestión (quizá y principalmente por la corta edad), un ideal que a su juicio no es en absoluto malo. Aparte de lo mencionado anteriormente, también se ve cómo toma ventaja de la fe casi que ciega de los niños, una fe que viene inculcada desde hace mucho tiempo como única salida, como un consuelo que debe regir de forma especifica el accionar, fe que es imposible de cuestionar.

             En síntesis, se ve que en estas instituciones la complicidad juega un papel importante, pues, su legado moral se pierde totalmente en el momento en el que aparecen beneficios de orden más material y sencillos, parece que cuando la recompensa es más atractiva, pasan a segundo plano todos aquellos supuestos fundados en la fe y la moral de la divinidad, situaciones que se pueden evidenciar en la actualidad y no solo en instituciones religiosas, que se aprovechan del gran poder que tienen al mover las masas y manipularlas a tal punto de dogmatizarlas y llevarlas a ideales destructivos de su propio ser.

 



jueves, 24 de septiembre de 2020

OBENDIENCIA PERFECTA. UN PROCESO.

 Por: Nicolás Reyes




La película fue vista en un ambiente familiar (Diana, Santiago y yo) dispuesto para tal fin. En principio, considere que hacer un ambiente propicio para el disfrute y convivencia que permitiera el dialogo era lo mejor. Preferimos no ver avances de la película y darnos a la sorpresa. Cuando empezó la película una de las cosas que note fue el impacto por el tema que trata, a saber, una película con un contenido y crítica religiosa. En ese sentido, cuando fue avanzando notamos que no era una película que diera muestra de algún milagro o experiencia mística sobre Jesucristo el carpintero. Al contrario, mostraba otra cara de la moneda, es decir, de la institución y formación católica. Así entonces, no es que hubiera muchas cosas que decir cuando la película finalizó, quizás por la lejanía con estos temas o por el impacto de la narrativa. Sin embargo, se resaltan dos aspectos por parte de los acompañantes. El primero: “la perdida de la voluntad que pide la iglesia” en palabras de Santiago y a Diana, se puede decir que en la misma línea lo que más le afecto fue la constante “manipulación a la que nos vemos expuestos constantemente”.

Mi reflexión muy de acuerdo con los comentarios anteriores ha girado alrededor del tema de la despersonalización a la que se ven sometidos los jóvenes seminaristas. Que ya sea por decisión propia (no recuerdo alguna) o por decisión de los padres; ven en la formación eclesiástica una salida o forma virtuosa de vida. En este sentido, a lo largo de la película son distintos los momentos (ejemplo: los cambios de aspecto-familia-rutina-pensamientos, las directrices en el salón de clase y así mismo la no atención a estas, la sublimación de instintos y el desfogue de estos, la disposición y formación particular del monaguillo, etc.) en los que se da una muestra del proceso que se ha de recorrer para llegar a ser obedientes perfectos. Realmente son diversos los temas que uno puede llegar a pensar, pero me afecta la manera en la que la película muestra un proceso para ser obedientes. ¿Hasta qué punto podemos tomar nuestras propias decisiones, permeados de simbologías diversas, por ejemplo, una religiosa?

Conforme a lo planteado es interesante la propuesta que presenta Rodrigo Medellín en Bajo la bandera de Lucifer. (2014). En este ensayo se expone de manera detallada lo que se concibe como una (puede haber otras) explicación teológica del actuar del padre Marcial Maciel, actuar que se intenta reflejar en la película basada en éste, y representado en la figura del padre Ángel de la Cruz. En este ensayo se expone a partir de una meditación de san Ignacio (Las dos banderas) una forma teológica de entender el por qué el padre Maciel fue -en palabras mías- tan desagradable persona. Ahora bien, lo que plantea Medellín en este ensayo es que el padre Maciel tomo la decisión de servir bajo la bandera de lucifer y esto se muestra en la película, así como también la connivencia por parte de la institución eclesial. Medellín dice:

“Lo menos que puede señalarse es el peligro de que la Legión, o al menos su cúpula directiva, esté recorriendo los mismos escalones que plantea la bandera de Lucifer: 1º, ambición de riqueza; 2º, búsqueda de honores; 3º, lo cual conduce a la soberbia y 4º, de ahí a todos los otros vicios” (2014, p.53)

En este sentido se intuye, por un lado, la responsabilidad que cada uno tenemos con nuestro actuar, decidimos bajo que bandera nos moveremos en la vida. Y por otro, muestra como está decisión está “amparada” de alguna manera por instituciones que posibilitan tal actuar. ¿Quién determina a quién, institución o adepto-usuario?

Referencias
Película. La obediencia perfecta (2014)
Medellín, R. (2014). La bandera de lucifer. Revista Iberoamericana de Teología. Vol. X / N° 18, enero-junio 2014, 39-79


miércoles, 23 de septiembre de 2020

La obediencia y el abuso mas paternal...

 Por: Nicolás Marroquín Céspedes





 “Obediencia Perfecta”, escrita por Luis Urquiza junto a Ernesto Alcocer, muestra el tema del abuso sexual por parte de los sacerdotes de manera directa y servirá para la reflexión y la discusión de este problema que ha sacudido a la sociedad y que ha puesto a la Iglesia en una profunda crisis de credibilidad.

La película trae una trama predecible y mas que su valor técnico como obra, es una denuncia que muestra de manera muy afectiva el abuso sexual infantil. Lo digo de esta manera porque más allá de los pecados personales de Maciel, el lado más repulsivo de la película es el acceso carnal infantil. Sin ese acceso carnal infantil, Maciel sería como aquel ser humano corrupto y abusivo, pero de una manera más normal, y hasta seria mejor recordado, ya que, criaría a sus seminaristas como sus hijos y los guiaría por ese camino de dios. Igual, también la forma en que este lleva el abuso es de una manera muy paternal, tanto que logra que los seminaristas a pesar de los tratos abusivos, ellos no sientan violencia y sufrimiento extremo (es algo que note en la película… No hay una muestra de violencia y sufrimiento como se esperaría, al contrario, tiene un tono cálido por la relación que llevan el padre con el seminarista, claro, quitándole el trasfondo del abuso sexual) a pesar de que la obra destaque más por su mensaje, esto es un valor técnico muy bueno. Este análisis me llevo a pensar en el personaje de Maciel y su actitud como ser consciente de sus actos. En el texto: Bajo la bandera de Lucifer. Una hipótesis teológica sobre Marcial Maciel a la luz de la meditación ignaciana de Dos banderas, se realiza un análisis a Maciel donde claramente recorre los escalones de la bandera de Lucifer: 1º, los vicios; 2º, la soberbia, que puede inferirse; 3º, el honor mundano; 4º, la ambición de riqueza. Y lo hace como único ser sin una doble vida, el texto radica muy bien el hecho de comprender a esta persona sin esa hipocresía y doble vida que todos normalmente vemos. Se supone que Maciel es una persona relativamente normal, hasta que cae en estos actos pecaminosos, pero yo pienso que el después sigue siendo normal (para él) sin tener en ningún momento esa doble vida ¿por qué?  Él es consciente siempre de lo que hace. Sabe que actúa mal pero aun así sigue, por lo que nunca lleva las dos banderas de cristo y lucifer al mismo tiempo, solo porta la de lucifer porque actúa mal conscientemente. Sería diferente donde tuviera algún problema mental digámoslo esquizofrénico, ahí si portaría las dos banderas, dado que actuaría mal sin saberlo. Esto es algo muy subjetivo porque se entraría en un tema más psicológico, pero es una muestra de la muy buena relación del texto y la película.

Cuando vi la película con mi mama, llegamos a la conclusión de que La figura del niño y su abuso en sí, representa lo más horrible de la película, según mi mama: Si en vez de un niño el abuso hubiera caído en una persona mayor se vería con menos morbo. Esto pasa, no por la edad sino por la manera en que se abusa. El método que usaron los sacerdotes implica esta búsqueda de alguien inocente y los menores, por su experiencia son más inocentes. Este abuso de inocencia cambia el concepto de la víctima; que puede llegar a experimentar sentimientos de amor (paternal) hacia su abusador, por su falta de experiencia en muchos aspectos de la vida.


Obediencia perfecta: Educación sexual a la temprana edad.

Por: Juan Andrés Trujillo Rodríguez.

Palabras clave: Educación Sexual- Consciencia- Espíritu.

Nota preliminar: La consciencia desde mi interpretación está estrechamente ligada al espíritu.

 

El filme suscita mucho a la reflexión, precisamente en el ámbito sexual. Vi la película en compañía de mi madre y ella me decía que era muy importante la educación sexual en los niños a temprana edad. Pensamos que uno de los problemas principales proviene desde el hogar, debido a que la cultura trasgrede la educación sexual, dicho de manera muy coloquial sataniza este valor tan importante. Independientemente si es niño o niña la familia debe encargarse de la educación sexual del niño, de modo que se le enseñe sobre sus órganos genitales y advertirles sobre los riesgos que pueden correr. La precaución y cuidado que el infante tenga de sí mismo, el valor que los padres deben promulgar por su cuerpo y su espíritu, la confianza y acompañamiento por los padres es primordial para evitar abusos sexuales. Creemos que pudo haber sido evitado el abuso sexual de tantos niños por parte de Marcial con el debido apoyo y orientación que los padres deben tener con sus hijos.

- Reflexión trasversal a la película y el texto. La acción moral es humana, como el acto en sí. La asimilación o modelos de vida que son guiados por semejanza a Dios o los contrarios a Dios son degradantes para el humano. Una mirada hacia el antropocentrismo.

El humano es un paradigma debido a las múltiples formas que puede tomar, tiene un ser polisémico que combinado con la libertad que tiene puede ya sea ser bueno, malo o ambas. Independientemente de las acciones que los sujetos tomen en determinados contextos, siempre el actuar estará ligado a la consciencia de cada uno. De esta manera, el único responsable de los actos impíos es él mismo. Ni Dios ni Lucifer, la carga moral debe ser aceptada con responsabilidad de la misma manera que tenemos la libertad de hacer el bien o el mal.

La degradación del humano proviene en la poca aceptación de sus actos morales, no puede ser que se culpen entidades externas que inciten al pecado como lo es lucifer para salirse con las suyas, o se atribuya por el contrario los actos buenos que tenemos a Dios.

La ontología del bien y el mal no provienen de deidades. La ontología proviene de la consciencia humana frente a la libertad que tenemos de decidir. Seguir modelos de vida que guíen hacia la humillación y pobreza es el pecado más grande que atenta en contra del espíritu humano, de la dignidad humana. Y decir que lucifer corrompe y es culpa de él lo es aún más, ya que nos quita la responsabilidad de nuestras acciones, de nuestro ser-humano. El valor humano debe forjarse para que de manera trasversal con la cultura se vaya apropiando de su consciencia. Debemos como profesores y en acompañamiento de las familias guiar y estructurar la ética que forma la personalidad y el proyecto de vida de los estudiantes para que de esta manera ellos salgan a la sociedad con una consciencia moral.

  Por último, quisiera resaltar el cuidado espiritual que debemos tener con nosotros mismos, porque nuestro espíritu dirige a nuestra voluntad, ésta no se mueve o se dirige sola hacia un deseo, sino que la voluntad se mueve por la consciencia nuestra, si tenemos un cuidado espiritual de nuestra consciencia la voluntad de cada uno se moverá por buenas decisiones, por buenos valores. Muchas veces las personas que cometen tanto daño están afectadas del espíritu; de la consciencia. Tienen desordenes mentales o problemas patológicos por el poco cuidado y valor que se les dio en la infancia, es por esto por lo que a lo largo de la reflexión hago hincapié en el cuidado y enseñanza del niño.

Finalizo mi escrito afirmando que primero debemos preocuparnos por el valor que nos estamos dando como humanos y por las cuestiones y problemas que tenemos como especie, para que después si nos preocupemos por cuestiones teológicas o religiosas.


 

OBEDIENCIA PERFECTA: SOBRE SOMETIMIENTO Y ABUSO EN LA IGLESIA CATÓLICA, UNA PERSPECTIVA DESDE EL CINE

Obediencia Perfecta (2014) es una película mexicana dirigida por Luis Urquiza, basada en el libro con el mismo nombre de Ernesto Alcocer, donde se desarrolla la problemática de la pederastia dentro de la Iglesia y su clérigo, la obra se inspira en el caso del fundador de la orden de los Legionarios de Cristo, Marcial Maciel. (Bringas, 2014)

PERCEPCIÓN DE ESPECTADORES SOBRE LA OBRA:

La película la vi con mi padre, a continuación, expondré brevemente su perspectiva de la misma:

Mi padre tacho la película como una buena obra que permite mostrar el problema que evidentemente existió y existe dentro de la Iglesia Católica, exalto las escenas que decían demasiado sobre el sometimiento a los niños a través de distintos medios de adoctrinamiento y sometimiento, por ejemplo, la negación de la familia y el nombre: el proceso de evangelización (que, parecía, más bien, un lavado de cerebro, según mi padre). Además, expresó su preocupación con respecto a la omisión por parte de los otros curas frente a claras manifestaciones de abuso, lo que, inevitablemente, lleva a pensar que se trataba de toda una estructura corrompida y abusadora.

Mi padre es creyente católico, entonces, consideró muy triste la existencia de situaciones como éstas, que se encuentran en contra de los principios promovidos por la religión representada mediante de la Iglesia, se sigue, en cambio, de manera consciente un camino de pecado al someter a otros sujetos inocentes a una estructura de abuso muy bien pensada y hasta normalizada en aquellos que cuentan con el poder dentro de la institución. Por último, mi padre hizo referencia a la necesidad de una verdadera comunicación entre padres e hijos, pues, según él, era inaudito que los padres pretendieran deslegitimar a sus hijos cuando les comentaban de posibles abusos sexuales (esto lo decía por la escena de la película), comentaba que antes, el rol de padre e hijo era muy complicado y eso permitía distintos abusos que parecían inevitables para el niño (maltrato, abusos sexuales, manipulación, tortura), tacho aquella situación como un error de crianza y reitero la importancia de la buena comunicación entre padres e hijos, sobretodo, si se trata de un menor de edad, fácil de manipular y someter.

REFLEXIÓN PROPIA:

Desde mi perspectiva fue sencillo asociar la situación expuesta en la obra bajo la lógica de la pedagogía de la pederastia griega, donde el fundador de la orden de Los Cruzados de Cristo; el padre Angel de la Cruz desempeñaba el rol de amante (ἐραστήςerastēs) y Julian el del joven adolescente (ἐρώμενοςerōmenos) (s,n. 2013)

La relación erastés-erómeno era fundamental para el sistema social y educativo de la Grecia clásica. Tenía complejas normas de etiqueta sociales tanto a nivel social como sexuales y se consideraba una institución entre las clases superiores. El amante adquiría el estatus de un familiar masculino o mentor del amado. (s,n. 2013)

Fue un medio a través del cual los griegos pretendían forjar a su discípulo hasta la madurez del mismo. La pederastia se aceptaba totalmente como parte de la transición de hacia la madurez masculina, así, el maestro se servía de regalos ceremoniales oportunos y basta educación para introducir al joven a la sociedad y a las responsabilidades adultas.  Evidentemente existían ciertas diferencias como, por ejemplo, en la Antigua Grecia se exigía la aprobación del padre y el consentimiento del discípulo, además que se trataba de una relación publica y normalizada socialmente. Por otro lado, la Antigua Grecia (1200 a.C - 146 a.C.) pertenece a una época muy remota y distinta a la ejemplificada en el film (2014), si bien, América Latina no predispone ni regula las relaciones pedagógicas de este tipo, lo único que puedo encontrar dentro del escenario expuesto en la obra es una situación de abuso y sometimiento sistemático sirviéndose de distintos medios de manipulación que parten de la fe en una divinidad superior y absoluta representada en la voluntad  humana de sus promulgadores.

Para probar esto enunciare algunos medios de adoctrinamiento y manipulación expuestos: (i) la renuncia del sometido (Julián) a su nombre y su familia, esto se muestra dentro de las primeras escenas de la obra, a través de esto, presumo, que se busca deshacerse de la identidad del joven y forjar a su conveniencia la misma, además, de la búsqueda de una radicalización del apego y amor familiar que se redirige al sometedor (Ángel de la Cruz), quien ahora representa máxima autoridad y única fuente de fraternidad; (ii) servirse de tácticas corrompidas y poco elaboradas, mas suficientes para confundir una mente joven e inocente, como fingir dolor al no poder “extraer su semen”, además, afirmar tener la autorización divina para “ser ayudado por uno de sus discípulos” estimulando un pensamiento erróneo de divinidad representada en la humanidad que es suficiente razón para que un joven permita el abuso de manera inconsciente al considerarla justificada; (iii) el mas elaborado y perverso de todos aquellos medios, sería el pacto de sangre para hacer callar al sometido “por amor a dios y a usted, pase lo que pase, mantendrá nuestro secreto” (Urquiza. 2014). siendo el secreto el abuso.

Es preciso enfatizar que la película se desarrolla a partir de los tres tipos de obediencia, los cuales, poco a poco, vemos como calan en el personaje de Julián hasta alcanzarlos en su grado neto, dichos grados son:

1.      Obediencia en primer grado: haces las cosas por amor de quien te lo pida.

2.      Obediencia imperfecta de segundo grado: amas hacer lo que se te pide.

3.      Obediencia perfecta de tercer grado: piensas y actúas como aquel a quien amas.


Imagen tomada de: Turquesa News, 2020. 

ARTICULACIÒN DE PELICULA Y TEXTO:

Nos concierne ahora enfocar la película de Obediencia Perfecta (2014) de mano de la lectura Bajo la bandera de Lucifer. Una hipótesis teológica sobre Marcial Maciel a la luz de la meditación ignaciana de Dos banderas. Hacia una necesaria reforma eclesiástica y legionaria de Rodrigo Medellín (2014) 

Si existe algo que logra el director Luis Urquiza, es (i) poder exhibir el relato de manera plenamente expositiva y sin juicio de valor de ningún tipo y (ii) establecer una relación clara entre lo sacro y lo profano, representados por Julián -inocencia y pureza- y Ángel de la Cruz -irregularidades financieras, desordenes sexuales, drogadicción, mentira, hipocresía, concubinato, y poligamia- (Erdmann, 2014), respectivamente. Si lo quisiéramos ejemplificar bajo la lógica del autor Rodrigo Medellín, podríamos enunciar, sin miedo a equivocarnos, que es justamente la bandera de Lucifer la que representa el caso mostrado en la película, esto debido a que el “padre” Ángel de la Cruz no representa las características del sacerdote

ü  Pobreza espiritual, es decir, desapego de lo material;

ü  Vergüenza y menosprecio contra el honor mundano

ü  Humildad contra la soberbia

Sino que reafirma todo lo opuesto con su accionar:

La hipótesis de que Marcial “militara bajo la bandera de Lucifer” se ve soportada, pues, por la evidencia: 1º, una ambición insaciable de riquezas; 2º, un ansia de tener más y más honores, reconocimientos, fama, y de ser admirado y reverenciado; 3º, la inevitable soberbia que todo ello acarrea y 4º, la satisfacción de las propias pasiones y vicios, a cualquier precio. Es un camino muy resbaloso de mentira, engaños, ocultamiento, encubrimientos, chantaje, impunidad, perfidia, corrupción, acompañados por la búsqueda incesante de gratificaciones de todo género, en todo tipo de apetitos: lujos, manjares, sexualidad desbocada, drogadicción (dolantina), a cualquier costo. (Erdmann, 2014)

LISTA DE REFERENCIAS:

ü  S.N. (2013, 23 junio). La pederastia en la antigua Grecia. I. El siglo de las luces. http://dieciochesco.blogspot.com/2013/05/la-pederastia-en-la-antigua-grecia-i.html

ü  Bringas, C. (2014, 2 junio). Obediencia Perfecta - Críticas | Sinopsis | Comentarios. El Espectador Imaginario. http://www.elespectadorimaginario.com/obediencia-perfecta/

ü  Erdmann, R. A. M. (2014). Bajo la bandera de Lucifer. Una hipótesis teológica sobre Marcial Maciel a la luz de la meditación ignaciana de Dos banderas. Hacia una necesaria reforma eclesiástica y legionaria. Revista Iberoamericana de Teología10(18), 39-79.

ü  Urquiza, L. (2014). Obediencia perfecta.

ü  Turquesa News. (2020, Marzo 13). Curas violadores en México librarían “justicia” del Vaticano. Recuperado de: https://turquesanews.mx/mexico/curas-violadores-en-mexico-librarian-justicia-del-vaticano/


Realizado por: Jilary Aranda Daza

Película Obediencia Perfecta

 


Autora: Luisa Fernanda Perez Heredia

La película se desarrolla en un contexto religioso donde la vocación sacerdotal prevalece y junto a ella, los votos perpetuos que se realizan en la ordenación sacerdotal: obediencia, castidad y pobreza. En el seminario de los Cruzados de Cristo, la congregación tiene como fundador al Padre Ángel de la Cruz, el cual, tiene un gran interés en recibir a los nuevos seminaristas cada año quienes son mayoritariamente niños y algunos adolescentes. Cada uno se instala en una habitación compartida con los demás niños, porta una sotana negra, recibe clases para su formación sacerdotal y debe seguir unas reglas estrictas que empiezan a forjar su voluntad en la obediencia, inclusive se podría denominar esta como el eje central en el que gira la historia.

La película inicia con una frase de San Ignacio de Loyola “Piensas y actúas como aquel a quien amas, ya no tienes voluntad propia” y a lo largo de la trama vamos encontrando los pasos que debemos seguir para llegar a la obediencia perfecta, sin embargo, este camino a transitar no es precisamente una historia digna de contar, pero resulta justo hacerlo para reconocer los peligros que conlleva obedecer ciegamente la voluntad humana encubierta sutilmente de voluntad divina.

El primer paso es haces las cosas por amor a quien te lo pida. En esta parte, uno de los seminaristas nuevos Julián es escogido por el Padre Ángel, el cual, se lo lleva a su casa alejado de los demás compañeros para formarlo como su discípulo. Sin embargo, el comportamiento del Padre no refleja un deseo sincero de guía espiritual, sino que su elección se basa en haber visto cómo se bañaban los niños, fijarse en su docilidad tras recibir órdenes de los superiores y mirar sus cuerpos mientras jugaban futbol.

¿Cuál es la verdadera intención de un sacerdote como él? ¿En quién está puesta su obediencia? ¿En Cristo o en sí mismo? El Padre Ángel tras llevárselo a casa lo trata de una manera fraternal, está pendiente de él, lo convence de que haberlo escogido fue designio divino y empieza a fijarse en los detalles de su forma de ser, para luego asegurarse de que Julián le obedecerá fielmente, así considere que lo que pide no es conveniente. Durante su estadía Julián se da cuenta que el Padre se acuesta con mujeres, pero luego este lo persuade diciéndole que si lo está espiando es porque desconfía de su buena voluntad. Además, lo amonesta diciéndole que bajo ninguna circunstancia está en el derecho de denunciar a un superior.

El niño en esta situación se limita únicamente a obedecer, su voz queda silenciada ante la maldad de un hombre que solo pretende aprovecharse de él, quiere que se le reconozca como el servidor del Señor y un santo cuando en realidad lo único que hace es engañar a los demás para aprovecharse de los más indefensos. No es una persona de fe, su propósito no es amar y servir sino refugiarse en la Iglesia para complacerse sexualmente.

Además, en una escena posterior se muestra al Padre Ángel hablando con otros jerarcas de la Iglesia, los cuales, le encubren el crimen e inclusive le aconsejan que si va a hacerlo nuevamente procure que sea con una mujer pues ya ha habido varios escándalos con menores de edad. Esto implica que no es una situación que se haya presentado por primera vez, sino que más bien se ha mantenido el secreto guardado y se desfigura la idea de una religión del amor por un lugar para la trata de menores.

El segundo paso es amas hacer lo que se te pida. En esta parte, se muestra cómo el Padre Ángel se enferma y pide que uno de los muchachos del seminario venga a curarlo, pero infortunadamente la forma de hacerlo es través del acto sexual. En esta ocasión, no es Julian quien debe hacerlo sino un compañero suyo, el cual, luego trata de contarle a su madre sobre lo ocurrido, pero ella no le cree, sino por el contrario piensa que su hijo está inventando fantasías.

En la noche, el Padre vuelve a enfermarse estando en casa porque tiene sobrecarga seminal y quien va a ayudarlo es Julián, el cual, termina acostado en su cama accediendo sin decir nada. Los meses siguientes el Padre continúa comportándose de una manera afectuosa con él, sin embargo, Julián descubre que en el seminario no es el único que se encuentra en esta situación y en lugar de molestarse por lo ocurrido y tratar de hacer algo para evitarlo, siente celos porque el Padre no es sólo suyo, sino que ha de compartirlo con otros niños. En este punto Julián ya ama hacer lo que se le pide y está a gusto con su secreto.

El tercer paso retoma la frase de la obediencia perfecta “piensas y actúas como aquel a quien amas, ya no tienes voluntad propia”. Esta parte nos ilustra hasta dónde pueden llegar las consecuencias de nuestras acciones sobre otra persona y resulta ser más crítica la situación cuando la influencia ha sido negativa a tal punto que la persona se despoja de su ser mismo, se le ha quitado su libertad e inclusive ni siquiera le interesa recuperarla, pero resulta peor aún el hecho de que este niño que ya ha quedado marcado para toda su vida quiera convertirse en su mentor. La pregunta es ¿se repetirá la historia una vez más? Si es así ¿cuántos niños más van a ser afectados? ¿cómo es que nos convencen para que veamos el daño como un beneficio?

 

Texto: Bajo la Bandera de Lucifer

Autor: Rodrigo Medellín

En el texto se evidencia el caso del Padre Marcial Maciel quien fundó la congregación de los Legionarios de Cristo en México. Este sacerdote llevaba una vida pública de obras de caridad y mostraba una profunda comunión con Cristo, sin embargo, esto solamente era una manera de atraer a los niños y jóvenes quienes conocerían el hombre que se ocultaba tras unos ornamentos. A finales del siglo XX y principios del XXI se hizo una ardua investigación desde la Congregación Para la Doctrina de la Fe en donde se descubrieron muchos casos de abusos sexuales.

Este caso guarda una estrecha relación con el del Padre Ángel, en calidad de fundador del seminario los Cruzados de Cristo y su actitud pederasta con los seminaristas que llegaban a este lugar. La pregunta que se puede formular a continuación es ¿cómo afectan sus acciones personales a la comunidad cristiana universal? ¿cómo es que logra un abusador comprar el silencio de su víctima e inclusive llevar esa carga durante tanto tiempo?

Las razones pueden ser varias, pero personalmente considero que la principal es la corrupción del corazón humano porque a pesar de que tenga una estrecha relación con la divinidad, la debilidad humana resulta ser más fuerte cuando la vocación al servicio no es clara y más aún cuando no existe la intención de obedecer la voluntad de Dios. Pues, es allí dentro donde se conciben tanto los buenos como los malos deseos y si desvaneciendo los primeros se da lugar a los últimos todo cuanto esta persona vaya a hacer se encaminará a ello. Su sacerdocio será una mentira, el daño que hace a los más pequeños resulta irremediable, tanto así que su experiencia con Dios solo será recordada por el dolor quitándoles la oportunidad de tener una comunión espiritual con él y una infancia alejada de estas perversidades sexuales.

La violación es un delito que solo puede hacernos pensar en una situación dolorosa, pero es aún más terrible cuando ni esto se logra reconocer por parte de la víctima porque le agrada ser el cómplice de su abusador o las cosas que este le da. En el caso del Padre Ángel, hacía que sus niños lo amarán o tenía autoridades eclesiales que estaban de su lado y con el Padre Marcial, el dinero era su mayor fuente de placer, pues con él compraba a quienes más quería. No obstante, estos Padres olvidaron el verdadero significado de una obediencia perfecta, de la cual ellos debían ser ejemplo en primer lugar, de lo contrario como menciona el versículo de Lucas 17:2 “Más les valdría que se colgaran al cuello una piedra de molino, y que se arrojaran al mar, que servir de tropiezo a uno solo de estos pequeños”.


 

FE E INSTITUCIONES.
OBEDIENCIA PERFECTA


Por: Kimberly Buitrago Vargas

Debido a esta “nueva normalidad” que estamos llevando, la vivencia al realizar este tipo de actividades ha sido edificante, porque a ellos les permite conocer y compartir un poco más de cerca mis temáticas de estudio y a mí me da paso a construir un nuevo conocimiento basados en la vivencia de cada uno.  La experiencia de mi familia, al ver este filme juntos fue un poco impactante y chocante, pues al pertenecer mis padres a la religión  católica y siendo conscientes de la situación actual y si es cierto que en la película no hay escenas explicitas, claramente se percibe la decadencia en la que está la sociedad y más exactamente la iglesia católica, la cual sigue manteniendo una jerarquía que  no da ningún tipo de manejo a la deficiencia y depravación que siempre se convierte en secretos, los cuales con el tiempo van siendo revelados confirmando lo corrompida que esta institución.

Me parece que el filme “obediencia perfecta” y el texto “Bajo la bandera de Lucifer” se complementan porque en la película se da un pincelazo de los daños realizados por Marcial Maciel, en el texto si podemos ver con detalles como las instituciones utilizan la fe de sus fieles para abusar y sacar provecho de ellos, ya sea de manera monetario o sexual como en el caso en mención, lucidamente podemos ver como dominan a las personas por medio de sus creencias tal como se indica San Ignacio de Loyola en su carta sobre la obediencia donde por medio del manejo de su voluntad llegan al dominio de los fieles podemos ver en tres niveles (1. La ejecución haciendo lo que se le pide; 2. La voluntad que sería cuando uno quiere lo mismo que se le está pidiendo y 3. Seria cuando ya no se racionaliza ni se juzga el acto a realizar) consiguen el poder por medio de la sumisión y la obediencia que necesitan para realizar sus acciones.

En lo personal el filme fue de mi agrado porque pese a que hace alusión a un caso tan sonado como es del sacerdote Marcial Maciel que debido a la gravedad de sus acciones y el notorio encubrimiento de la iglesia tuvo un gran impacto en la sociedad mexicana, me gusta la forma en que el director utiliza buenos recursos cinematográficos recreando las  escenas de manera sutil y bien abordada y si es verdad que no es una película tan agresiva al mostrar la historia tal cual sucedió si refleja la indefensión de los niños que llegan al seminario en medio de su inocencia, de su vocación y que prácticamente se les encierra en una burbuja, se les hace sentir que los que están mal son los de afuera y a su vez se remplaza las figuras de autoridad por los sacerdotes los que sustituyen muchas siluetas como los padres y la autoridad divina quedan expuestos  y no es tan fácil que los niños identificaran el abuso al que estaban y se muestra un claro desorden de principios.

Referencias

Medellín, R. (18, enero-junio, 2014). Bajo la bandera de Lucifer. Una hipótesis teológica sobre Marcial Maciel a la luz de la meditación ignaciana de Dos banderas. Distrito Federal de Mexico: Revista Iberoamericana de Teología.

Película: "Obediencia Perfecta" de Luis Mondragón.


 

Por: Stefania Matiz.                                   

¿Obediencia Perfecta?



Los niños tienen la capacidad de soñar en grande, y esto no es un secreto para nadie. Cuando le preguntas a un niño “¿Qué te gustaría ser de grande?”, casi siempre dirá sin pensarlo mucho: astronauta, médico, profesor, bombero, cocinero, etc. Sin embargo, existen preguntas que dejan ir su imaginación un paso más allá, preguntas como: “sí tuvieras un superpoder, ¿Cuál sería?”, y aquí es donde su creatividad puede tomar las riendas de su respuesta. Tal vez dirá volar, pero también varios niños sueñan con poder ser invisibles, algunos quisieran viajar en el tiempo, otros quisieran poder leer mentes. Y es exactamente como estos dos últimos superpoderes mencionados, serían la única forma de entender la mente retorcida de Marcial Maciel.

 

En las religiones abrahámicas, existe una ideología conocida como “temor de Dios”. Este temor de Dios (según el Papa Francisco) no significa que realmente debamos temer de él, sino que debemos respetarlo y depositar toda nuestra confianza en su voluntad. [1] Se podría decir que esta ideología es un pensamiento base para cualquier fe abrahámica, de manera que, actos como la pederastia dentro de la Iglesia Católica, representan la nula existencia de este temor por parte de los supuestos líderes espirituales que la iglesia aportaría a la comunidad.

 

En un pasaje de la biblia católica dice: “Pues no luchamos contra enemigos de carne y hueso, sino contra gobernadores malignos y autoridades del mundo invisible, contra fuerzas poderosas de este mundo tenebroso y contra espíritus malignos de los lugares celestiales.” (Efesios 6:12, NTV). Aquí se hace una referencia exacta a la lucha eterna que debemos soportar durante toda nuestra vida, ya que el ángel caído, Lucifer, será el encargado de tentar nuestra vida hacia mal. Sin embargo, esto no es excusa para saldar las atrocidades que hizo Marcial Maciel mientras caminaba por este mundo.

 

Desde los inicios de la biblia vemos como Dios le da la posibilidad de escoger entre el bien y el mal a nuestros dos antepasados más antiguos, Adán y Eva: “… pero el Señor Dios le advirtió: «Puedes comer libremente del fruto de cualquier árbol del huerto, excepto del árbol del conocimiento del bien y del mal. Si comes de su fruto, sin duda morirás»” (Génesis 2:16-17, NTV). Esto se conoce como el libre albedrío, la capacidad que Dios nos dio para escoger entre lo que es bueno y lo que no; o, en otras palabras, la capacidad de utilizar aquello que nos diferencia de otros seres vivos, la razón. Por lo que Marcial Maciel no tenía ningún derecho a escoger la bandera de Lucifer, en lugar de la bandera de Dios.

 

Claramente la película “Obediencia Perfecta”, es un reflejo de lo que pasa a puertas cerradas de muchas iglesias o conventos. Un suceso del que todo el mundo sabe, pero no se hace mucho al respecto. Cuando le pregunté a mis amigos que opinaban de la película, la respuesta fue bastante esperada la verdad; todos mostraron su repudio, no solo a Ángel de la Cruz que era la pederastia en cuestión, sino que también a los demás líderes del semanario. Ya que ellos, sin importar que no realizaron ningún acto sexual con los niños, si eran testigos de lo que el líder de aquella secta hacía en las bañeras, en su propia casa, con las mujeres que allí se encontraban, etc.

 

El amor de Dios utilizado como cebo para estos niños era indispensable para poder realizar sus más profundas perversiones, sin embargo, esa idea “amor” que los lideres les venden a los niños es errónea. Una amiga en medio de su análisis de la película, me comento que para ella el amor y la obediencia no van de la mano. El amor no necesita de una sumisión para que sea real, mientras que la obediencia al necesitar que alguien sea inferior sería más una obligación que otra cosa.

 

En lo personal, creo que la mayoría de las personas que vean la película encontraran más motivos para seguir con su rechazo hacia religión y pidiendo la desaparición de esta. Pero también es cierto, que nadie puede sentir lo que los otros sienten. Nadie sabe los verdaderos motivos de por qué alguien va a misa cada domingo, tal vez miedo, tal vez es zozobra por lo que pasará en el futuro y esperar a que tener una deidad de nuestro lado sea lo mejor. Tu y yo sabemos que, si Dios existiera, muy probablemente no estaría de acuerdo con el curso en que su iglesia está siendo llevada. Pero hay que admitir, que él no podría intervenir en los errores de la raza humana ya que por algo nos otorgó el libre albedrío o la capacidad de razonar, por algo se nos otorgó aquella característica de la cual los humanos nos regocijamos, pero muchas veces pareciera que nuestro egocentrismo y la necesidad de pensar que somos dueños de este mundo, le ganará.


Obediencia perfecta "aprovechamiento de la minoría de edad"

 Por: Nicolle Gabriel L


Espectadores: mi hermana, su esposo y yo.
Compartimos un sentimiento y una reflexión. Sus expresiones de desagrado no eran demasiado limitadas, su enojo era evidente, enojo con la realidad de cientos de personas, de niños. Comentaban (desde su postura de padres) que no podían asimilar como una madre no podía creer en su hijo, y sí en una persona fuera de ese circulo fraternal. Al finalizar ambos contribuyeron y dieron una reflexión un tanto más amplia. Mi hermana, concluyó que el “amar” nos conduce a obedecer desafortunamente la voluntad del otro, el amor es andar con los ojos cerrados siguiendo los pasos de alguien que se aprovecha de esto, se da en su mayor esplendor el amor servil. Más exactamente considera la Legión como un lugar obscuro, conveniente, y apartado de Dios. Por otro lado, el esposo de mi hermana, expreso que está en total desacuerdo con el celibato, sosteniendo que el humano es un ser naturalmente sexual, el cual en este tipo de limitaciones (el celibato), produce que su mente se corrompa y los pensamientos obscenos empiecen a accionar en contra del prójimo, en este caso en el prójimo más inocente. Desde mi consideración, comparto el desprecio hacia este tipo de actuar, y sobre todo nace un sinsabor de no poder accionar en contra de esto, quizá la película nos mostró una realidad, pero es peor aún es saber que no se escapa de lo que pueda sucederle al amiguito, al vecino… La Legión como muchas otras congregaciones se aprovecha de la minoría de edad de los seminaristas, accionando en contra de ellos porque hasta cierto punto, el argumento de estos niños se torna con poca credibilidad.

 

 El análisis de la película bajo un soporte del texto La bandera de Lucifer, permite ver el orden (estructura bien pensada) de la Legión y como es que estos llegan a justificarse y ser justificados de estos actos. Como lo es el caso de Marcial, muchos otros casos quedan la impunidad, quizá puede existir un castigo supremo (lo mencionan los religiosos), pero sus afectados están aquí y su desdicha no se quita con un perdón justificado. Se necesita que la justicia inicia acá y que no se presuma que Dios los castigará, el hecho de que jóvenes se corrompan podría resultar en acciones hacia otros de este mal y magnitud, es preciso estar atento a esto, como padre, hermano, amigo, esto no sucede solo en otros países (y no solo en la iglesia), esto también es latente en la iglesia del pueblo.

 


Rear Window (1954)

LA VENTANA INDISCRETA Soberanía del ojo e inquisición de la mirada «El ser “visto-por-otro” es la verdad del “ver-al-otro”». Jean-Paul Sart...