lunes, 21 de septiembre de 2020

Obediencia perfecta. DAVID FERNEY CASTRO FAJARDO Sinopsis y articulación con el texto "bajo la bandera de Lucifer" .

 

Pederastia, un problema individual e institucional.

 

A la luz de la reproducción fílmica “obediencia perfecta” y el texto “Bajo la bandera de Lucifer”, el propósito de este escrito es articular brevemente los dos contenidos, para así, poder adoptar una posición crítica de reflexión, que vislumbre e identifique el problema principal de la pederastia y sus derivados. Problema, que si bien ya fue conocido públicamente, no deja de sorprender por tratar de involucrar a organizaciones religiosas o, más específicamente, comunidades de fe católica.

La película, basada en hechos reales, tiene como principal protagonista al fundador de la legión “Los cruzados de cristo” Regnum Christi[1] y Padre “Ángel de la Cruz” Marcial Maciel Degollado[2], quien en el film y en la vida real, se presenta bajo la figura aparente de un ser íntegro y santo, encargado de recibir en su orden a nuevos estudiantes para educarlos y formarlos como sacerdotes o líderes religiosos que ejercerán al cabo de un tiempo, pero para ello, los seminaristas deberán cumplir y verse en la penosa obligación de soportar algunos abusos y prescripciones arbitrarias en contra de la ética y la fe católica. El entramado está, que en este proyecto de formación, como lo muestra la película, el  padre (y su sequito de cómplices) busca persuadir la atención de algunos jóvenes seminaristas, con el fin de aprovecharse sexualmente  para satisfacer sus deseos de una manera vil  y en todo caso inmoral, pero que es bien escondida o silenciada.  Es allí, donde en la película, aparece el joven Sacramento Santos como el niño que tras una decisión familiar, opta por seguir los caminos de la fe y dar sus votos con total  obediencia. Este joven niño, es el más directamente afectado una vez hace parte de la legión (sin desconocer el caso del joven “Alberto” quien también era abusado) pues en su inocencia y tras cumplir los tres grados de obediencia, llega a enamorarse del padre Ángel de la Cruz, quien incluso ya ha sido descubierto por él realizando escenas ignominiosas de sexo, droga y alcohol. Así pues, a grandes rasgos transcurre la película como muestra del lado obscuro de la religión, y que también, tuvo lugar en la vida real tras ser develado públicamente.

En el texto “bajo la bandera de lucifer” se puede conocer más a fondo, un análisis detallado de todos los males cometidos por parte del Padre Marcial Maciel, quien desde la legión, y si se quiere aún, desde el encubrimiento general de la iglesia y hasta el vaticano (con el papado del entonces Benedicto XVI)  pareció llevar  a cabo, algo así como una “doble vida”, en la cual se distingue por un lado, y sin mayor sorpresa por algunos de sus allegados, la personalidad de un santo, intelectual y enérgico ser que se empeñó en ampliar los conocimientos acerca de Dios, y por otro, la personalidad de un ser hedonista que irrumpió en los mayores pecados como el plagio, la drogadicción, la mentira, la hipocresía y varios desordenes sexuales[3], junto con la irregularidad de algunos movimientos financieros entre las elites locales y del exterior, por lo cual se puede corroborar su ambición y grandes “logros” con múltiples ganancias para sus lujos. Simonía  [4]es el término con el que se puede categorizar su conducta. Además, se ha dicho y constatado que este vivió en concubinato con dos mujeres con las que procreo tres hijos (un barón y dos mujeres).

La justificación Teológica, que busca hallar una explicación al comportamiento y personalidad de Marcial Maciel, se basa en la hipótesis dada por el religioso Ignacio de Loyola quien propone que: “tras un proceso metódico de introspección espiritual - se puede optar por- buscar y hallar en la voluntad de Dios, lo personal de la vida concreta” (Medellín, pág. 44) y de allí surgen dos banderas posibles de elegir: la de cristo y la de lucifer, la primera versa sobre la pobreza, la castidad y la obediencia, la segunda sobre la riqueza, el honor y la soberbia. “los ejercicios (de introspección) muestran con claridad los proyectos entre los cuales hay que elegir” (Medellín, pág. 46) y en el caso del Padre  Marcel Maciel, parece que opto por la segunda, de honores, reconocimiento y fama, mimetizada con la apariencia de la primera. En lo que tiene que ver con la Iglesia en general, se puede decir que si bien no es licito inculparla toda, si tuvo gran responsabilidad. Responsabilidad  que flaqueo y no se pudo ocultar, pues es difícil pensar que no hubiera existido complicidad, impunidad, secretismo y perfidia. Los intereses, además promovían el ocultamiento, pues al tratarse de una gran religión como la católica se puede inferir que se trata también de personalidades ostentosas que no dan pie a “una mala inversión”  (sobre todo de su imagen) porque se trata siempre de su comodidad y no de la de los demás. Ahora bien, lo importante para rescatar, reside en el papel de la visita Apostólica y la Reforma al interior de la legión promovida por el papa Francisco, luego de un largo y cuestionable proceso de perdón y reparación. Con todo, es imperativo que al interior de la religión católica se respete la dignidad del prójimo, para así poder cumplir los designios de Dios al margen de las nuevas  reglas y pactos establecidos.

Lo que queda entonces, es hacer un llamado a los feligreses para que se aparten un poco de la doxa canónica de la imperturbabilidad y que por el contrario sean lo suficientemente conscientes de su condición humana, y por ende, de la pecaminosidad, para que disipen la falsa creencia de que en Dios todo es perdonado, y  en cambio, adopten una visión antropológica de respeto por el otro, interioricen lo importante que es la dignidad humana, y que la teología ni la religión puede justificar el daño en la persona y el ser de alguien más.

Referencias

Medellín, R. (18, enero-junio, 2014). Bajo la bandera de Lucifer. Una hipótesis teológica sobre Marcial Maciel a la luz de la meditación ignaciana de Dos banderas. Distrito Federal de Mexico: Revista Iberoamericana de Teología.

Película: "Obediencia Perfecta" de Luis Mondragón.



[1] Movimiento eclesial internacional, fundado el 3 de enero de 1959 y Reestructurado en el 2014.

[2] Nombre real del excomulgado, nacido el 10 de marzo de 1920 México y fúnebre el 30 de enero de 2008  EE UU.

[3] 60 casos de abuso sexual registrados desde 1997 

[4] Término que denota: tráfico y lucro con cosas sagradas.


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