Por: Nicolás Marroquín Céspedes
“Obediencia Perfecta”,
escrita por Luis Urquiza junto a Ernesto Alcocer, muestra el tema del
abuso sexual por parte de los sacerdotes de manera directa y servirá para la
reflexión y la discusión de este problema que ha sacudido a la sociedad y que
ha puesto a la Iglesia en una profunda crisis de credibilidad.
La película trae una trama predecible y mas que su valor técnico
como obra, es una denuncia que muestra de manera muy afectiva el abuso sexual
infantil. Lo digo de esta manera porque más allá de los pecados personales de Maciel,
el lado más repulsivo de la película es el acceso carnal infantil. Sin ese acceso
carnal infantil, Maciel sería como aquel ser humano corrupto y abusivo, pero de
una manera más normal, y hasta seria mejor recordado, ya que, criaría a sus seminaristas como sus hijos y los guiaría
por ese camino de dios. Igual, también la forma en que este lleva el abuso es
de una manera muy paternal, tanto que logra que los seminaristas a pesar de los
tratos abusivos, ellos no sientan violencia y sufrimiento extremo (es algo que note
en la película… No hay una muestra de violencia y sufrimiento como se esperaría,
al contrario, tiene un tono cálido por la relación que llevan el padre con el
seminarista, claro, quitándole el trasfondo del abuso sexual) a pesar de que la
obra destaque más por su mensaje, esto es un valor técnico muy bueno. Este análisis
me llevo a pensar en el personaje de Maciel y su actitud como ser consciente de
sus actos. En el texto: Bajo la bandera
de Lucifer. Una hipótesis teológica sobre Marcial Maciel a la luz de la meditación
ignaciana de Dos banderas, se realiza un análisis a Maciel donde claramente
recorre los escalones de la bandera de Lucifer: 1º, los vicios; 2º, la
soberbia, que puede inferirse; 3º, el honor mundano; 4º, la ambición de
riqueza. Y lo hace como único ser sin una doble vida, el texto radica muy bien
el hecho de comprender a esta persona sin esa hipocresía y doble vida que todos
normalmente vemos. Se supone que Maciel es una persona relativamente normal,
hasta que cae en estos actos pecaminosos, pero yo pienso que el después sigue
siendo normal (para él) sin tener en ningún momento esa doble vida ¿por qué? Él es consciente siempre de lo que hace. Sabe
que actúa mal pero aun así sigue, por lo que nunca lleva las dos banderas de
cristo y lucifer al mismo tiempo, solo porta la de lucifer porque actúa mal conscientemente.
Sería diferente donde tuviera algún problema mental digámoslo esquizofrénico, ahí
si portaría las dos banderas, dado que actuaría mal sin saberlo. Esto es algo
muy subjetivo porque se entraría en un tema más psicológico, pero es una
muestra de la muy buena relación del texto y la película.
Cuando vi la película con mi mama,
llegamos a la conclusión de que La figura
del niño y su abuso en sí, representa lo más horrible de la película, según
mi mama: Si en vez de un niño el abuso hubiera caído en una persona mayor se
vería con menos morbo. Esto pasa, no por la edad sino por la manera en que se
abusa. El método que usaron los sacerdotes implica esta búsqueda de alguien
inocente y los menores, por su experiencia son más inocentes. Este abuso de
inocencia cambia el concepto de la víctima; que puede llegar a experimentar
sentimientos de amor (paternal) hacia su abusador, por su falta de experiencia
en muchos aspectos de la vida.

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