domingo, 3 de octubre de 2021

Tradicionalismo y miedo

De Jueves a Domingo

Tradicionalismo y miedo

Dago Vicente Forero Murcia

 



El presente intenta una reflexión del largometraje De Jueves a Domingo, a la luz de algunos temas del texto ¿ES LA FAMILIA UNA INSTITUCIÓN NATURAL? de Juan Manuel Burgos Velasco. De Jueves a Domingo, es una película de la directora chilena Dominga Sotomayor, cuenta el desarrollo de un viaje familiar de una pareja de esposos ya divorciados, y sus dos hijos, Lucia y Manuel. El padre y Lucía manifiestan una constante preocupación acerca de lo que pueda suceder, mientras que la madre (Ana) y Manuel de alguna forma afrontan de manera más tranquila los cambios que este viaje pueda causar.

Segùn Burgos (2005), conforme a la mirada tradicional se puede asumir que la familia es una estructura fija con una esencia inalterable como si de un orden natural se tratara, como si existiera un estándar del modelo familiar, como si la familia fuera un núcleo completamente independiente de un contexto histórico, económico, cultural y político. En este sentido se puede decir que De Jueves a Domingo, es una breve ilustración de algunos cambios que puede sufrir una estructura propia de las relaciones humanas. 

Al contemplar la perspectiva de una niña que en su interior mantiene la alegría de un viaje familiar, en contraste con el miedo y la angustia de una inminente ruptura de la unión matrimonial de sus padres, es posible reflexionar sobre la fragilidad de los vínculos que constituyen lo que se acostumbra a llamar familia. La mirada perdida y la sensación de angustia de Lucia ante la inevitable ruptura de sus padres, solo ejemplifica el miedo cultural a lo desconocido, esa zozobra del sentido tradicionalista que intenta aferrarse a lo que es seguro, o que considera natural. Evidentemente, la mentalidad del tradicionalismo encarcela la posibilidad de explorar en otras formas de relacionarse “con el inconveniente, además, de que esta actitud genera un círculo vicioso que refuerza la mentalidad pasiva y poco inquisitiva que está en su origen” (Burgos, 2005.  p. 369). En un aparente contraste, se puede ver cómo la madre de Lucia, al encuentro de un nuevo amor, coquetea no con una nueva relación sino con explorar más allá del límite del miedo, lo cual resulta una muestra de lo irreductible que resulta el término familia. Siguiendo a Burgos (2005):

La familia es una instancia humana y, por tanto, voluntaria, libre, racional y cultural. Las familias no surgen como las setas o los árboles, son el producto de decisiones que se toman en contextos sociológicos determinados y, por tanto, están mediadas siempre por la inteligencia y la voluntad individuales y por la cultura (pp. 365 - 366).


Efectivamente, Ana representa de algún modo la postura racional que toma partido al intentar formar otra familia, pero, sería muy superficial y apresurado deducir que el papel de Ana corresponde precisamente con una postura crítica, pues ella, al buscar otro vínculo familiar, lo hace dentro de una estructura muy similar a la anterior, y por tanto permanece en la visión naturalista de la familia que le impide ver màs a fondo la situación. Conforme con Burgos (2005):

De este modo, se convierte en una  presa  muy  fácil  para  estructuras conceptuales competidoras. Si estas estructuras alternativas, además, y como es lógico suponer, están al tanto de los avances  sociológicos,  la  debilidad  de la  postura  naturalista  se  incrementa todavía más y resulta muy difícilmente sostenible. (p. 370).


El dilema de la familia de Lucia no se puede abreviar en la postura dualista de quien se aferra y quien suelta, pues aunque los cuatro protagonistas de la película son conscientes en cierta medida de la ruptura y sus consecuencias, todos se aferran a algo que consideran esencial o natural, unos aferrándose al vínculo asumido normal y otros buscando otro, pero al fin y al cabo todos se aferran a causa de su vulnerabilidad. La inevitable ruptura exalta uno de los muchos cambios que deviene la estructura familiar, pues históricamente, no se puede hablar que una familia de cierta cultura cumpla con una base inamovible que rija a otras, en palabras de Burgos: “La familia, no. La familia no nace, sino que se hace. Es el conjunto de relaciones que establecen el hombre y la mujer en torno al mundo de la procreación; por eso,  es  inevitablemente  una  estructura relacional” (p. 368). La decisión de Ana ante el dolor de todos, reafirma que las familias simplemente van cambiando, se van acomodando a nuevos ciclos sin correspondencia alguna algún tipo de patrón a seguir porque “Si la familia fuese un hecho espontáneo y natural, tendría que ser básicamente idéntica en todas las sociedades, pero esto, de hecho, no es así” (p. 366).

Las familia se construye no bajo una naturaleza previa, se moldea en interacción continua que se va formando en medio de los cambios de factores externos e internos, pues depende de sí misma, pero también es afectada por condicionamientos de interacciones sociales alternas.


Referencias:

https://vimeo.com/240978191

Burgos Velasco, Juan Manuel (2005). ¿ES LA FAMILIA UNA INSTITUCIÓN NATURAL?. Cuadernos de Bioética, XVI(3),359-374

No hay comentarios:

Publicar un comentario

Rear Window (1954)

LA VENTANA INDISCRETA Soberanía del ojo e inquisición de la mirada «El ser “visto-por-otro” es la verdad del “ver-al-otro”». Jean-Paul Sart...