jueves, 16 de julio de 2020

LA PROPUESTA

Por: Camila Murillo Jaimes



¿Qué pasaría si supiéramos que cada acción se repetirá eternamente? ¿Qué reviviremos nuestros placeres y dolores en vidas sucesivas? ¿Qué estamos condenados o liberados eternamente a causa de nuestra voluntad? ¿Haríamos lo que hacemos? ¿No lo haríamos? ¿Haríamos otras cosas? El problema del eterno retorno de la diferencia en Nietzsche introduce toda suerte de fantasmas, como se evidencia en la película Right Now, Wrong Then, acaso la segunda parte, la del encuentro amoroso, ¿es un mundo alternativo?, ¿es un “pudo haber sido”?, ¿es un deseo inconsciente?, ¿es lo que es, aunque no todavía? ¿Quién lo sabe? Nos repetimos, somos una copia, pero no de lo mismo, sino de lo diferente, una incesante repetición de la diferencia cuyos puntos de partida y llegada son indeterminables. Volviendo a la película, ¿Dónde comienza la realidad y acaba la ficción? ¿Qué pueden los sueños reales? Se repiten las contradicciones, los errores y los deseos frustrados, en los personajes vemos soledad, angustia y malestar, pero también atención, anhelo y afecto, las dos caras de una misma moneda, pueden ser ambas sucesivamente, primera parte y segunda parte, pueden ser ambas a un tiempo, el todo narrativo. Nuestro cuerpo agotado por el exceso de alcohol y la indiferencia o fortalecido por el arte y el desplazamiento del egocentrismo. En últimas, hacer las cosas mal no está tan mal, Nietzsche dirá que el nihilismo es necesario para superarlo, negar el nihilismo es afirmar la voluntad de poder. Los personajes reflejan la ambivalencia de cada persona, cada una puede sumirse en la actividad o pasividad, nada está determinado, ni siquiera el director eligió una sola mirada, la vida son múltiples ángulos y distintas opciones. El ser que nunca es, sino más bien que se afirma en eso que no es, en la diferencia o la multiplicidad. Los personajes que devienen, que se transmutan, que son el mismo y a la vez son otro, la chica insegura y solitaria pasa a ser confiada y abierta, el chico apresurado y mentiroso es ahora tranquilo y genuino. En el devenir de la existencia ambas miradas nos habitan y luchan continuamente por sobreponerse la una a la otra. Somos algo y no lo somos, así funciona ese retorno que aproxima el ser al devenir, esa afirmación de lo uno en lo múltiple, del instante en lo que ha dejado de ser y en lo que aún no es, la lucha incesante de las fuerzas activa y reactiva. El continuo movimiento del ser. Tenemos el compromiso de recrearnos en la dificultad, de elegir libremente nuevos caminos, de retornar al conflicto, de intentar resolverlo y de afirmar por sobre cualquier cosa este presente consumible e inagotable, que nos condena o nos libera, o nos condena y nos libera, este presente con sus fantasías reales, para que cuando llegue el momento de la propuesta digamos ¡sí!, sí deseo vivir una y mil veces está vida, este instante, porque me afirmo en mí voluntad creativa sin arrepentirme de nada.

1 comentario:

  1. Camila, en primer lugar, me gusta que hayas puesto las dos imágenes,la de la peli y cómo la recreaste, siento que lograste ver cada elemento y hacer tu adaptación,a simple vista las veo iguales, es como, "encuentre las diferencias". Por otra parte, me entretuve bastante leyendo tu escrito, las preguntas son claves para la reflexión que planteas, la referencia Nietzsche, veo incluso tus propios cuestionamientos en la ambivalencia que mencionas, muy interesante, Camila, me gusto mucho.

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