LA PROPUESTA
Por: Camila Murillo Jaimes
¿Qué pasaría si supiéramos que
cada acción se repetirá eternamente? ¿Qué reviviremos nuestros placeres y
dolores en vidas sucesivas? ¿Qué estamos condenados o liberados eternamente a
causa de nuestra voluntad? ¿Haríamos lo que hacemos? ¿No lo haríamos? ¿Haríamos
otras cosas? El problema del eterno retorno de la diferencia en Nietzsche
introduce toda suerte de fantasmas, como se evidencia en la película Right Now, Wrong Then, acaso la segunda
parte, la del encuentro amoroso, ¿es un mundo alternativo?, ¿es un “pudo haber sido”?,
¿es un deseo inconsciente?, ¿es lo que es, aunque no todavía? ¿Quién lo sabe? Nos
repetimos, somos una copia, pero no de lo mismo, sino de lo diferente, una
incesante repetición de la diferencia cuyos puntos de partida y llegada son indeterminables.
Volviendo a la película, ¿Dónde comienza la realidad y acaba la ficción? ¿Qué
pueden los sueños reales? Se repiten las contradicciones, los errores y los
deseos frustrados, en los personajes vemos soledad, angustia y malestar, pero también
atención, anhelo y afecto, las dos caras de una misma moneda, pueden ser ambas
sucesivamente, primera parte y segunda parte, pueden ser ambas a un tiempo, el
todo narrativo. Nuestro cuerpo agotado por el exceso de alcohol y la
indiferencia o fortalecido por el arte y el desplazamiento del egocentrismo. En
últimas, hacer las cosas mal no está tan mal, Nietzsche dirá que el nihilismo
es necesario para superarlo, negar el nihilismo es afirmar la voluntad de poder.
Los personajes reflejan la ambivalencia de cada persona, cada una puede sumirse
en la actividad o pasividad, nada está determinado, ni siquiera el director eligió
una sola mirada, la vida son múltiples ángulos y distintas opciones. El ser que
nunca es, sino más bien que se afirma en eso que no es, en la diferencia o la
multiplicidad. Los personajes que devienen, que se transmutan, que son el mismo
y a la vez son otro, la chica insegura y solitaria pasa a ser confiada y abierta,
el chico apresurado y mentiroso es ahora tranquilo y genuino. En el devenir de
la existencia ambas miradas nos habitan y luchan continuamente por sobreponerse
la una a la otra. Somos algo y no lo somos, así funciona ese retorno que aproxima
el ser al devenir, esa afirmación de lo uno en lo múltiple, del instante en lo
que ha dejado de ser y en lo que aún no es, la lucha incesante de las fuerzas
activa y reactiva. El continuo movimiento del ser. Tenemos el compromiso de
recrearnos en la dificultad, de elegir libremente nuevos caminos, de retornar
al conflicto, de intentar resolverlo y de afirmar por sobre cualquier cosa este
presente consumible e inagotable, que nos condena o nos libera, o nos condena y
nos libera, este presente con sus fantasías reales, para que cuando llegue el
momento de la propuesta digamos ¡sí!, sí deseo vivir una y mil veces está vida,
este instante, porque me afirmo en mí voluntad creativa sin arrepentirme de
nada.

Camila, en primer lugar, me gusta que hayas puesto las dos imágenes,la de la peli y cómo la recreaste, siento que lograste ver cada elemento y hacer tu adaptación,a simple vista las veo iguales, es como, "encuentre las diferencias". Por otra parte, me entretuve bastante leyendo tu escrito, las preguntas son claves para la reflexión que planteas, la referencia Nietzsche, veo incluso tus propios cuestionamientos en la ambivalencia que mencionas, muy interesante, Camila, me gusto mucho.
ResponderEliminar