Percepción de los espectadores:
La película la vi junto a
mi madre y mi hermana. El punto que más les llamo la atención fue los constantes
obstáculos que impiden a las hermanas tomar decisiones siguiendo sus verdaderos
deseos.
Desde su perspectiva, las
hermanas debieron actuar con un poco más de “rebeldía” e intentar seguir lo que
en realidad querían. Tal vez ello no hubiera evitado un final trágico, pero al
menos el desenlace sería distinto.
Relación con el texto:
La historia de las dos
hermanas ocurre en la isla de Andros entre el periodo previo y el estallido de
la segunda guerra mundial. En tal lugar, la vida de hombres y mujeres está
claramente dividido: Las mujeres condenadas a la esclavitud de la vida
domestica y los hombres al transporte de mercancías en el mar.
El papel preponderante de
las personas que habitan la isla es el de transportar mercancías. En tal
sentido, la película exalta la constante tragedia de los barcos naufragados que
generan gran pérdida de vidas de hombres, dejando a su vez viudas solitarias
sin otra opción que la vida doméstica. Los deseos son determinados por la vida
del mar. La mayoría de los hombres aspiran a convertirse en capitanes y las
mujeres a casarse con alguien de ese status social.
Claramente, las
relaciones amorosas que sostienen las dos hermanas son un ejemplo del “amor romántico”:
“idealización, erotización del otro, deseo de intimidad y expectativa.” (Pascual,
3) Las subjetividades que genera esta forma de amor construyen en general relaciones
de dependencia y dominación. La explicación desde cierta perspectiva (también
la de Pascual) parece reducirse a que, en el actual contexto social (definido
por el patriarcado) los hombres somos sujetos libres y dominadores mientras las
mujeres son sumisas y serviles. Por ello con cambiar la construcción de
subjetividades se podría modificar tal relación dominante:
“De esta forma, se vuelve
necesario realizar una negociación del amor, en busca de construir y educar en
“nuevas” formas de amor –romántico– igualitarias, libres y democráticas…” (Pascual,
3)
Considero que este punto
de vista sólo es parcialmente cierto y no es suficiente para una crítica del
amor romántico. Si bien en nuestra sociedad actual son predominantes ciertas
relaciones patriarcales y un evidente sexismo; estas se mantienen en el modo de
producción capitalista, por lo que deben responder a su lógica mercantil. La película
nos evidencia una serie de relaciones de competencia. No todos los hombres
pueden ser capitanes, ni todas las mujeres pueden casarse con un hombre rico.
Ni tampoco todos los habitantes de la isla desean realmente eso.
En la película se muestra el matrimonio como la mediación primordial exigida por la sociedad para validar el amor. Allí, lo principal son las relaciones entre los padres, las propiedades y el status social. La madre de las hermanas actúa como una comerciante. Los deseos de las hermanas se convierten en mercancía. Ellas mismas se transforman en mercancías ofrecidas al mejor postor.
Reflexión:
Paradójicamente, en la película,
ni siquiera el matrimonio evita la vida solitaria de las parejas. Los
constantes peligros del mar y de la guerra hacen que las parejas casi nunca estén
juntas. El amor no puede ser libre en una sociedad que no lo es. La tragedia será
entonces una constante. Sin embargo, siempre hay contradicciones y
posibilidades que ponen en tela de juicio el determinismo del orden social actual.
Para terminar, debemos preguntarnos que tipo de mediaciones propias de nuestra sociedad moldean las distintas formas que adquiere el amor. No basta con criticar el “amor romántico”, también se debe confrontar las condiciones materiales que lo hacen posible. Hasta las relaciones amorosas más igualitarias y democráticas reproducen los vicios del orden social actual. Las nuevas identidades y subjetividades son rápidamente asimilados por el capital e incluso en ocasiones sirven para generar otros tipos de consumidores. En ese sentido la crítica debería dirigirse a el “amor mercantilizado” y a las distintas formas que adquiere en la actualidad.

No hay comentarios:
Publicar un comentario