jueves, 16 de julio de 2020


¡¿Qué habría pasado si?!
El cine del director Hong Sang-soo nos trae con su propuesta audiovisual la pregunta que probablemente nos hacemos de noche, en soledad. En Right Now. Wrong Then nos muestra una potencial historia de amor, y eso puede incomodar porque siempre esperamos un final "lo mejor posible". Este no es ese caso. El cineasta nos muestra una película que transcurre con tanta normalidad como la vida misma: los escenarios son comunes, las practicas de los personajes también, etc. El cineasta sur coreano ha puesto a su audiencia en el papel de la expectativa incomoda de no saber muy bien qué esta sucediendo, en qué momento se saltó al flashback o de línea de tiempo. Y realmente es eso, no se sabe cuál de las dos versiones de la historia que nos presenta está inscrito en el ámbito real y en el ámbito imaginario. Lo único que es firme tanto en el cineasta como en la lectura que hace Díaz Garcés es que, incluso la historia más plana esta en las lindes de la indeterminación. Esta no como sorpresa, sino como ese mundo imaginario del "¡¿y si pudiera hacer las cosas de nuevo!", ese mundo imaginario que siempre se esta moviendo en nuestra cabeza buscando mejores respuestas e incluso realidades. En Right Now. Wrong Then tenemos esa experiencia. La experiencia de un tiempo que se revela de manera análoga a la realidad. Un tiempo de fantasía en el que, a lo mejor, ocurren los mejores finales posibles. La realidad, en esta propuesta, tal vez no sea otra que esa que se nos revela aburridora: ir al taller, beber un poco, tener algunas (pocas) conversaciones, cumplir con compromisos laborales, etc. Pero a su vez, funcionamos en una realidad alterna, la de nuestra imaginación, la de las posibilidades, la de nuestras expectativas y deseos: "habría hecho esto, hubiera dicho lo otro". Eso es esta película, hacer real ese mundo donde somos una versión mejor y más resuelta que en la vida cotidiana; nos muestra que la idea de que el "Y si..." tiene un propio reino que no está alejado de nosotros. Al final, tanto en nuestra vida real como en la película tenemos la potestad de decidir qué versión se acomoda mejor a lo que queremos ver: si la potencial historia de amor "rota" o aquella con un final menos amargo. Hong Sang-Soo nos pone en una situación cotidiana de nuevo, nosotros decidimos si el reflejo es mejor que el reflectante y si realmente pensar en las posibilidades de un hecho es solo eso o es otra manera de narrar nuestra historia.*No recree ninguna escena en particular, pero si una idea general de cómo se constituye la narrativa de la película*.
Camila Rueda.


1 comentario:

  1. Me parece creativa la forma en la que hiciste tu adaptación, antes de leer el final, me preguntaba qué tiene que ver la imagen con la película, pero siento que logras diferenciar las dos opciones como se muestran en la películas, por otra parte,la reflexión es pertinente, asocias la película y el texto de apoyo, de manera tal que fluye y selogra entender el punto que expones.

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